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El microchip y la identificación: por qué es obligatorio y cómo funciona

Identificar al perro o al gato con microchip es obligatorio en España. Te explicamos cómo es, dónde se registra, cuánto cuesta y por qué mantener los datos al día es lo que de verdad te devolverá al animal si se pierde.

Redacción · Actualizado el 24 de junio de 2026 · Análisis de la redacción

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Nuestro veredicto

El microchip es obligatorio para perros, gatos y hurones en toda España. Es una cápsula minúscula que un veterinario implanta bajo la piel en pocos minutos y que lleva un código único de 15 cifras. Pero el chip no sirve de nada si tus datos no están actualizados: lo que devuelve a un animal perdido no es el chip en sí, sino que el teléfono asociado al registro sea el tuyo y funcione. Pónselo, regístralo, y cada vez que cambies de teléfono o de dirección, actualízalo.

Cuando un perro o un gato se pierde, lo que decide si volverá a casa no es la suerte: es el microchip y, sobre todo, que los datos asociados estén al día. Es una de las cosas más baratas e importantes que puedes hacer por el animal, y además es obligatoria.

Es obligatorio

A escala estatal, la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, en vigor desde el 29 de septiembre de 2023, hace obligatoria la identificación de perros, gatos y hurones en toda España. Antes ya lo era para los perros en la práctica totalidad de las comunidades autónomas; ahora se extiende también a gatos y hurones. No identificar al animal es una infracción sancionable.

Esa misma ley prevé un seguro de responsabilidad civil obligatorio para los perros, pero atención: a día de hoy todavía no es exigible, porque está pendiente del reglamento que debe desarrollarlo. Te lo explicamos con detalle en la guía de la Ley de bienestar animal.

Qué es exactamente

El microchip es una cápsula de unos 12 mm (como un grano de arroz) que un veterinario implanta bajo la piel, normalmente en la zona del cuello. La colocación dura unos segundos y es poco más que una inyección.

  • Lleva un código numérico único de 15 cifras, según la norma internacional ISO 11784/11785, que cualquier lector estándar de una clínica o protectora puede leer.
  • No tiene GPS ni batería: no localiza al animal en tiempo real. Es un identificador pasivo que solo se lee acercándole un lector. Desconfía de quien te venda el chip como si fuera un localizador. Si lo que quieres es ver dónde está tu mascota en directo, eso es otra cosa: un localizador GPS.
  • Es para toda la vida y no hay que volver a ponerlo.

Dónde se registra

Poner el chip y registrarlo son dos cosas distintas, y las dos son imprescindibles. El veterinario inscribe el código y tus datos en el registro de identificación de animales de tu comunidad autónoma, que a su vez vuelca los datos a la red nacional (REIAC) y a los censos municipales.

Aquí está el error más común y más grave: la gente pone el chip y se olvida de actualizar el teléfono y la dirección cuando se muda o cambia de número. Un chip con un teléfono que ya no existe no devuelve a nadie a casa. Cada vez que cambies de móvil o de dirección, avisa a tu veterinario o al registro para que lo actualicen.

Cuánto cuesta

Poner y registrar el microchip suele costar unos 35–40 € en una clínica veterinaria, aunque el precio varía según el centro y a veces se suma la visita. Es un gasto único y muy pequeño comparado con lo que te ahorra.

El censo municipal: una obligación aparte

Además del chip y del registro de identificación, debes inscribir al perro en el censo de animales de compañía de tu ayuntamiento (el del municipio donde vive habitualmente el animal). Los plazos varían según el municipio, pero suelen ser de unas semanas tras adquirir el animal o cambiar de residencia. Para censarlo, primero debe estar identificado con el chip.

Si pierdes al animal (o encuentras uno)

El sistema funciona así: cualquier veterinario, protectora o policía local puede leer el chip con un lector y consultar quién es la persona responsable para avisarla.

  • Si pierdes a tu animal, comunícalo cuanto antes a tu veterinario y al registro, y revisa que tus datos de contacto sean correctos.
  • Si encuentras un animal, no te lo quedes sin más: llévalo a un veterinario o protectora para que le lean el chip; puede tener una familia que lo busca.

Si la incidencia ocurre de madrugada, busca un hospital veterinario con urgencias 24 h cerca de casa.

¿Y si quiero viajar con él?

Para salir de España dentro de la UE necesitarás el pasaporte europeo para animales de compañía, que el veterinario solo puede emitir si el animal ya está identificado con microchip y tiene la vacuna antirrábica vigente. El chip, por tanto, es también la puerta de entrada para viajar.

En resumen

Pon el chip, regístralo y —lo más importante— mantén los datos al día. Es obligatorio, cuesta muy poco y es, de largo, lo que más posibilidades tiene de devolverte al animal si algún día desaparece.


Marco legal: Ley 7/2023 (BOE), normativa autonómica de identificación animal y red nacional REIAC.